miércoles, 27 de febrero de 2013

TRAS UN CORTO SILENCIO

¡De dónde llegas silencio?¿Vienes acaso con deseo de comunicarte? Y, yo sin saberlo!, al verme de dislates pleno, al no explicarte con tus acostumbrados sonidos. ¿De qué lugar llegas ahora?, dime: ¿del más allá lejano donde fuiste engendrado por el ruido, sin que la ausencia ni el vacío se enterasen? Cuentame qué recuerdos de lugares cercanos guardas contigo. Qué quietudes indetenibles, surgidas del Original estruendo, recuerdas aún como palabra pronunciada sin permiso...Si fuese cierto que provengas del destierro del castigo, al competir en resonancias con tu madre -prudente reserva-entendería mejor tu intento de amedrentar a los vacios. ¿Por qué me acechas, entonces, por qué ahora me persigues? Si sabes que mi función consiste en intuir tan sólo. Recuerda que vivo de contenidos de silbos, de rumores indescifrables, de oquedades donde se ocultan los vanos ritmos de mis pobres versos.
Eres silencio amigo la indetenible quietud del entramado donde vivo feliz acompañado del espacio de mi tiempo.