Adonde tengo que ir
quiero bien pronto llegar
limpio el pensamiento de sosiegos
dispuesta la mirada al infinito
contemplándolo todo
sin vestigio de dudas ni temores.
Quiero cubrirme de esperanzas
desponado de equipaje,
quedar acurrucado entre los otros,
al recibir sus bienvenidas,
sabiendo bien a donde me dirijo
y sin necesidad de presentarme
ya que ellos ha tiempo me conocen.
A donde llegue, ya me esperan
quienestanticipados ya llegaron,
y tienen, para mí reservado,
lugar adecuado, ubicado aposento.
Una sola cosa me preocupa
al ignorar el habla de ellos
pues dicen que es distinto
del por aquí usado,
al no existir sinónimos
ni precisar ser bien interpretado su lenguaje
no existen los equívocos,
y tiene un uso ilimitado
sábado, 9 de marzo de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
Bet-hei LENGUAJE
Tengo entre mis manos un libro
que llevo largo rato descifrando los significados
de sus extensas y oscuras oraciones.
Luchando estoy con el uso del lenguaje
y con el límite del mismo, cuando
al levantar la vista del libro:
De súbito, lo escrito se hace visible,
y, en vez de la medrosa confusión de palabras,
veo como ruedan por el suelo
deshilvanados signos de letras,
tildes, puntos y hasta simples comas,
tratando de ordenar el sin sentido,
que tanto desconcierto e incomodo ocasionan.
Hasta donde la vista alcanza,
lo disperso se ordena en unos pocos grupos,
de hileras laboriosas de letras,
que caminan extrañamente lejos,
y donde ,si algo significaran, pueda quizás oirse.
Vuelvo a mirar el libro y comprendo
que aquí y allá nada tiene frontera,
que allá fuera, donde el lenguaje parecer terminar,
está cuanto vive aquí dentro mostrándonos
tan enigmáticos y misteriosos significados.
que llevo largo rato descifrando los significados
de sus extensas y oscuras oraciones.
Luchando estoy con el uso del lenguaje
y con el límite del mismo, cuando
al levantar la vista del libro:
De súbito, lo escrito se hace visible,
y, en vez de la medrosa confusión de palabras,
veo como ruedan por el suelo
deshilvanados signos de letras,
tildes, puntos y hasta simples comas,
tratando de ordenar el sin sentido,
que tanto desconcierto e incomodo ocasionan.
Hasta donde la vista alcanza,
lo disperso se ordena en unos pocos grupos,
de hileras laboriosas de letras,
que caminan extrañamente lejos,
y donde ,si algo significaran, pueda quizás oirse.
Vuelvo a mirar el libro y comprendo
que aquí y allá nada tiene frontera,
que allá fuera, donde el lenguaje parecer terminar,
está cuanto vive aquí dentro mostrándonos
tan enigmáticos y misteriosos significados.
jueves, 7 de marzo de 2013
OBSERVADOR
Veo en tus aguas reflejarse la tormenta
con que el otoño dice sus últimos días
golpeando mis ventanales asustada,
y oigo a la lejanía decirme cosas
que no sé soportar sin un amigo,
que no puedo, sin tu presencia, amar.
Y pasa la tormenta, que todo lo transforma
atravesando el mar y el tiempo
pareciendo todo carecer de edad
y hasta el paisaje, cual verso del salterio,
pujante, riguroso y eterno me parece.
Qué pequeño es aquello contra lo que lucho
lo que contra mi lo hace, cuan grande me resulta.
Si, semejándome más a las cosas, dejárame
asaltar de tal forma por una gran tormenta
volvería a ser sencillo y hasta anónimo quizás.
Trinfo sobre lo pequeño
y el mismo éxito me empequeñece más.
Ni lo eterno ni lo extraordinario
de mi se dejan doblegar.
Los triunfos ya no me apetecen
mi crecimiento estriba en ser vencido
por algo cada vez mayor.
Por eso desde mi ventana miro al mar.
Cuando veo lo que veo
oigo cuanto oigo
y se lo que sé
razón tengo de pensar
y a la primavera esperar.
con que el otoño dice sus últimos días
golpeando mis ventanales asustada,
y oigo a la lejanía decirme cosas
que no sé soportar sin un amigo,
que no puedo, sin tu presencia, amar.
Y pasa la tormenta, que todo lo transforma
atravesando el mar y el tiempo
pareciendo todo carecer de edad
y hasta el paisaje, cual verso del salterio,
pujante, riguroso y eterno me parece.
Qué pequeño es aquello contra lo que lucho
lo que contra mi lo hace, cuan grande me resulta.
Si, semejándome más a las cosas, dejárame
asaltar de tal forma por una gran tormenta
volvería a ser sencillo y hasta anónimo quizás.
Trinfo sobre lo pequeño
y el mismo éxito me empequeñece más.
Ni lo eterno ni lo extraordinario
de mi se dejan doblegar.
Los triunfos ya no me apetecen
mi crecimiento estriba en ser vencido
por algo cada vez mayor.
Por eso desde mi ventana miro al mar.
Cuando veo lo que veo
oigo cuanto oigo
y se lo que sé
razón tengo de pensar
y a la primavera esperar.
martes, 5 de marzo de 2013
dialogica versus dialectica
Alvaro Abellán García-Barrio expone con claridad y entusiasmo esl tema que encabezo como epígrafe. Lo hace en en nº 31 de la prestigiosa Revista americana Mar Oceana. y cuanto a continuación yo exprese personalmente, girará en relación con el pensamiento compartido con dicho autor, al que tuve ocasión de empezar a conocer a través de su tesis doctoral por la que accedió brillántemente a la docencia que ejerce en la Universidad, considerándole personalmente como uno de los mejores, por su rigor académico y su honorable profesionalidad ética, expertos en materia de Teoría de la Comunicación.
- Me distancia de dicho Doctor, además de la gran diferencia de edad, el rastre del peso desordenado de conocimientos adquiridos desordenada y, a veces, también superficialmente, a modo de un "totum-revolutum" dificil de hacer digestible por los medios académicos. Sinembargo no es ese el factor que más incide en la diferencia entre mi respetado doctor y el que suscribe este simple blog. Mis concretas actuaciones intelectuales han recorrido distinto itinerario, al haberme dedicado profesionalmente a la enseñanza del derecho mercantil muy adherido a sus aspectos económico-financieros y sometido a intereses puntuales de los profesionales empresarios Sinembargo tuve ocasión de conocer profundamente las raices del derecho civil por razones de familia y de contactos continuos con profesionales del más alto nivel en materia jurídica del País. Además,, al haber accedido al derecho tardíamente, rodeado de parte de mis seis hijos, y desde otro medio y tipo de cultura, la agricola-agraria como Ingeniero especializado en la Protección de Cultivos y en la Concentración Parcelaria, tal incorporación madura al mundo jurídico correspondió y coincidió con la "brillante época" del renombrado cambio socio-político español. Desde tal ámbito tuve ocasión de aprender gran parte de lo poco que conozco, impartido por la entonces élite jurrídica y empresarial de los años 70-79 del País, donde llegué a realizar mis primeros pinitos-jurídicos acompañado de su liderazgo, con la particularidad de que no me centré en lo puramente académico sino que pude compartirlo con la práctica real del mundo socio-económico y político.
- Fue mucho más tarde cuando pude alcanzar otras cotas del saber, más sutiles y rigurosas, también de la mano de académicos buenos conocedores que intentaron encauzar mi desordena inquietud por el saber ,en torno, ahora, del ser humano.
- Desde este "giro-intelectual" ando entretenido con la tarea inacabable del aprender a saber y en ella intento seguir hasta convencerme de que lo inefable es precisamente aquella cuestión que por serlo me seguirá atrayendo con pasión, desde el íntimo misterio que contiene en sus entrañas.
- Vuelvo ahora al tema de la PROPUESTA DIALOGICA hecha por quienes como Abellan defienden el pensamiento dialógico con el que interpretar más acertadamente la realidad, haciendo resaltar las similitudes y diferencias entre lo dialéctico y lo dialógico (en favorable acierto del segundo método), como pone de manifiesto en el trabajo antes citado y en su tesis doctoral.
Aún así tengo especial interés en poner de manifiesto que en materia de LENGUAJE Y DE HABLA no es tan fácil aseverar algunas de las cuestiones que el citado autor Abellán asevera al considerar la importante cuestión de LA PALABRA como distancia originaria y relación. No me resulta tan clara la explicación que aporta al referirse al acumulo en nuestra memoria de la amalgama de significados frutos de las experiencias que se nos ofrecen desde el fondo último llamado mundo.
No considero este lugar el apropiado para exponer las dudas y contrariedades que se me ofrecen al leer la tesis allí expuesta sobre la formación inicial del lenguaje, las estructuras linguísticas y esquemas mentales, pues difiero fundamentalmente en cuanto al poder de la nocion sin experiencia.
DIALÓGICO versus DIALÉCTICO
La dialógica presume ser más fecunda que la dialéctica. ¿Será porque se considere supremo arte de la discusión?, ¿porque se sobrestime creyendo ser diálogo eminente? Lo es posiblemente, más no por ser auténtica razón que obligue a rendirse a la evidencia cual último criterio de verdad, sino por ver inclinada su balanza cuando se la somete al juicio de conciencia. Ni tampoco por ser arma para vencer sin convencier, cual le sucede al retórico político que luce de sofista.
Carece de sentido decir:me siento seguro pase lo que pase, salvo cuando se supiera ya, certeramente, lo que hubiera de suceder, o bien, se conociese que nada podrá pasar como suceso inesperado.
La burda sutileza de llegar a saber qué pensar sin tenerlo que pensar, es la aspiraión máxima del que se considera sabio, como también lo es de aquellos que opinan de todo y hablan del cambio climático sin saber qué sea la meorología.
La nítida oscuridad de la aparente apariencia, de algunos, brilla radiantemente cual clara incetidumbre de sus severas y rotundas aseveraciones.
La luminosa y brillante claridad, de la colorida visibilidad de cuantos caminan en nocturnidad, alumbra los inevitables pasados del cercano devenir-que nunca llega- de quienes creen vivir correctamente su presente.
Camina por senderos de conflicto y de contradición, quíen erroneamente se afana en progresar por vanos y profusos debates ideológicos.
Prefiero la proposición sincera y sencilla de quien, cual fenómeno pre-verbal se enfrenta en el debate dialógico al huero argumento , tras discernir qué sea lo bueno , haciéndolo con sutil y brillante persuación ante el juicio prudencial de lo probable, a sabiendas de que jamás podrá alcanzar con meros razocinios aquel espacio de lo justo o de lo bueno.
Lo exacto, lo demostrable, lo verificable, no dejan de ser modos ilusorios del razonamiento de dialécticos empeñados en ser sumamente auténticos, sin duda , al desistir de alcanzar niveles de la trascendencia.Carece de sentido decir:me siento seguro pase lo que pase, salvo cuando se supiera ya, certeramente, lo que hubiera de suceder, o bien, se conociese que nada podrá pasar como suceso inesperado.
La burda sutileza de llegar a saber qué pensar sin tenerlo que pensar, es la aspiraión máxima del que se considera sabio, como también lo es de aquellos que opinan de todo y hablan del cambio climático sin saber qué sea la meorología.
La nítida oscuridad de la aparente apariencia, de algunos, brilla radiantemente cual clara incetidumbre de sus severas y rotundas aseveraciones.
La luminosa y brillante claridad, de la colorida visibilidad de cuantos caminan en nocturnidad, alumbra los inevitables pasados del cercano devenir-que nunca llega- de quienes creen vivir correctamente su presente.
Camina por senderos de conflicto y de contradición, quíen erroneamente se afana en progresar por vanos y profusos debates ideológicos.
DIALOGICA versus DIALECTICA
La Dialogica presume ser más fecunda que la dialéctica. ¿Será porque crea ser el arte de la discusión? ¿porque se sobreestime como diálogo? Lo es, sin duda, pero por ser razón rendida a la evidencia como criterio último de verdad. Por ver einclinada su balanza cuando se ve sometida al juicio de conciencia, y no por ser arma para vencer sin convencer cual le sucede al político retórico y sofista.
Prefiero la proposición pre-verbal del debate dialógico al huero argumento, tras discernir sobre qué sea lo bueno, haciéndolo con sutil y brillante persuación ante el juicio prudencial de lo probable, a sabiendas de que no llegarás jamás con meras razones a ser justo ni bueno .
Lo exacto, lo demostrable, lo verificable, no dejan de ser los modos ilusorios del razonamiento de los dialécticos, al empeñarse en ser auténticos, sin alcanzar niveles de trascendencia.
Carece de sentido decir:, salvo cuando se supiese ya certeramente lo que tenga que suceder, o bien se conociese que nada podrá pasar como suceso inesperado.
La burda sutileza de llegar a saber qué pensar sin tenerlo que pensar, es la aspiración del que se considera sabio o de aquellos que opinan de todo y hablan del sin saber qué sea la meteorología.
La nitida oscuridad de la aparente apariencia de muchos brilla cual clara incertidumbre de sus severas aseveraciones.
La luminosa y brillante claridad, de la colorida visibilidad nocturna, alumbra los inevitables pasados del cercano devenir, que nunca llega, de aquellos que creen vivir puntualmente su presente.
Camina por senderos de conflicto y contradición quien se afana en progresar por vias de vanos y profusos debates dialécticos.
Prefiero la proposición pre-verbal del debate dialógico al huero argumento, tras discernir sobre qué sea lo bueno, haciéndolo con sutil y brillante persuación ante el juicio prudencial de lo probable, a sabiendas de que no llegarás jamás con meras razones a ser justo ni bueno .
Lo exacto, lo demostrable, lo verificable, no dejan de ser los modos ilusorios del razonamiento de los dialécticos, al empeñarse en ser auténticos, sin alcanzar niveles de trascendencia.
Carece de sentido decir:
La burda sutileza de llegar a saber qué pensar sin tenerlo que pensar, es la aspiración del que se considera sabio o de aquellos que opinan de todo y hablan del
La nitida oscuridad de la aparente apariencia de muchos brilla cual clara incertidumbre de sus severas aseveraciones.
La luminosa y brillante claridad, de la colorida visibilidad nocturna, alumbra los inevitables pasados del cercano devenir, que nunca llega, de aquellos que creen vivir puntualmente su presente.
Camina por senderos de conflicto y contradición quien se afana en progresar por vias de vanos y profusos debates dialécticos.
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