Tengo entre mis manos un libro
que llevo largo rato descifrando los significados
de sus extensas y oscuras oraciones.
Luchando estoy con el uso del lenguaje
y con el límite del mismo, cuando
al levantar la vista del libro:
De súbito, lo escrito se hace visible,
y, en vez de la medrosa confusión de palabras,
veo como ruedan por el suelo
deshilvanados signos de letras,
tildes, puntos y hasta simples comas,
tratando de ordenar el sin sentido,
que tanto desconcierto e incomodo ocasionan.
Hasta donde la vista alcanza,
lo disperso se ordena en unos pocos grupos,
de hileras laboriosas de letras,
que caminan extrañamente lejos,
y donde ,si algo significaran, pueda quizás oirse.
Vuelvo a mirar el libro y comprendo
que aquí y allá nada tiene frontera,
que allá fuera, donde el lenguaje parecer terminar,
está cuanto vive aquí dentro mostrándonos
tan enigmáticos y misteriosos significados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario