lunes, 4 de marzo de 2013

PENSAR FILOSOFICO

PENSAR FILOSOFICO es la tarea que me permite actualizar el pensamiento, intentando hacerlo en el genuino sentido del pensar que no es otro que el de pensar a la cosa misma, en que ha llegado a ser transformado el clásico oficio de ser filósofo del pensar metafísico. Me atrevo  a dicha tarea a pesar de no asumir con entusiasmo el dinamismo de la realidad que se nos impone, exigiéndonos reflexionar y explicar razonablemente el cambio causante del nuevo objeto del pensar. Desde este momento actual, pendiente aún de ser superado el cuño científico-técnico e industrial de la civilización universal, pensar lo que le queda reservado o qué sea lo que la filosofía tiene que aprender a conocer, equivale a considerar el devenir del Ser hacia si mismo. Este tiene lugar en la Dialógica especulativa a través del movimiento o método del pensamiento centrado justamente en (el Ser del ente), poniendo acento especialmente en el de la cosa.
La ciencia estricta ha venido constituyendo la búsqueda de la subjetividad de la conciencia, desde que Husserl nos enseñó a considerar la fenomenología como método o exposición a través de la que, ese misterioso tema de , ella misma se haga presente.
No es cuestión de ningún tipo de juego de palabras, es el lenguaje común de los filósofos, que nos empeñamos en seguir empleando estos "palabros" del argot profesional. Una de las formas en que de la Filosofía aparezca, haciéndose presente, en una necesaria (Helle) por la que aparezca a su través, es la de la dialógica especulativa.
Cómo lo hará?¿Dónde?: En lo abierto y libre, en la de dicha claridad que alumbra aquí y allá, en uno y en otro momento, jugando en lo abierto, luchando allí en lo oscuro, donde algo presente slga al encuentro de otro, permaneciendo tan solo frente a frente, y uno se refleje especulativamente al otro. No es ningún juego de palabras, es tal como la apertura del Helle alemán permite tambien pasar la marcha del pensamiento especular a través de lo que piensa.
Me refiero al logos dialógico concebido más que como devenir como acualidad fundante del orden y el sentido del tiempo a lavez que solidez y estructura de lo real. Puesto que de lo real y del pensar estamos tratando.
Tarea nada fácil la de compaginar o discernir el llamado misterio de lo real,  que por no ser conocido del todo, no es reductible a problema y nos obliga a adentrarnos en él, asombrados si, pero con la necesaria "toma de conciencia"

Ante las divagaciones vertidas quiero introducirme ahora en el tema del lenguaje y la importancia de la palabra para poder captar correctamente los significados con los que alcanzar el conocimiento humano.

Admito que no todo el lenguaje ni que la experiencia y el conocimiento sean puramente linguísticos como asegura Alvaro Abellán (1), pero tampoco puedo aceptar que sea cierto que por el hecho simple de que captemos significados sin lenguaje, desde la tierna edad, podamos concluir que con ellos podamos configurar la realidad de un próximo presente, merced a aquel presunto conocimniento pre-verbal.
El fondo último de nuestra conciencia en el que se ha ido acumulando confusamente y  sin reflexión  alguna dichas  nociones múltiples no nos permite asegurar que brotarán o surgirán en el homnbre posteriormente, ni que simplemente surja como la llamada o respuesta, vinculada a supuesta voluntad unitiva de reciprocidad amorosa y no como signo de dominio o de imposición.
La palabra mediadora del hombre, entre lo real del mundo y él como sujeto, tendrá el significado con el que cada persona quiera voluntaria o involuntariamente emitirla, al hacer  su uso. En dicho sentido del uso del lenguaje entiendo como Wittgenstein sus significados.
Además de lo dicho, sin pretender ser utópico y aceptando el derecho a tener docta y fundada esperanza, creo que la inmensa mayoría de los seres son auténticos ignorantes desde el punto de vista del pensamiento filosófico-linguístico, aunque puedan aparentar ser felices y vicir como tales.
Es sabido que la noción de permite ser definida con mas de cienmaneras y a efecto de cuanto llevo dicho, me acojo a aquella que más prefiero: Cultura como conjunto de significados compartidos y comunicados. Puesto que de significados se trata, y estos se forman con palabras del lenguaje y éste no es unívoco y además se fundamenta en el previo asiento  del habla (teoría Heideggeriana del Sprache y la Rede), estoy de acuerdo con Wittgenstein respecto a la existencia de un límite en el Lenguaje que no debemos traspasar y por tanto lo mejor que se puede hacer, ante las concretas situaciones límites linguísticas es la de mantener un prudente silencio.
Todo ello sea dicho con la mejor consideración de cualquier otra interpretación u opinión.
P.D.: A mero título ejemplificativo cabe citar el ejemplo de la existencia de múltiples términos empleados para definir qué sea lo que debamos de considerar como y su contrario. en materia de Ëtica. (1)Mar Oceana nº31 De la dialéctica a la dialógica.

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