martes, 5 de marzo de 2013

dialogica versus dialectica

Alvaro Abellán García-Barrio expone con claridad y entusiasmo esl tema que encabezo como epígrafe. Lo hace en en nº 31 de la prestigiosa Revista americana Mar Oceana. y cuanto a continuación yo exprese personalmente, girará en relación con el pensamiento compartido con dicho autor, al que tuve ocasión de empezar a conocer a través de su tesis doctoral por la que accedió brillántemente a la docencia que ejerce en la Universidad, considerándole personalmente como uno de los mejores, por su rigor académico y su honorable profesionalidad ética, expertos en materia de Teoría de la Comunicación.
  • Me distancia de dicho Doctor, además de la gran diferencia de edad, el rastre del peso desordenado de conocimientos adquiridos desordenada y, a veces, también superficialmente, a modo de un "totum-revolutum" dificil de hacer digestible por los medios académicos. Sinembargo no es ese el factor que más incide en la diferencia entre mi respetado doctor y el que suscribe este simple blog. Mis concretas actuaciones intelectuales han recorrido distinto itinerario, al haberme dedicado profesionalmente a la enseñanza del derecho mercantil muy adherido a sus aspectos económico-financieros y sometido a intereses puntuales de los profesionales empresarios Sinembargo tuve ocasión de conocer profundamente las raices del derecho civil por razones de familia y de contactos continuos con profesionales del más alto nivel en materia jurídica del País. Además,, al haber accedido al derecho tardíamente, rodeado de parte de mis seis hijos, y desde otro medio y tipo de cultura, la agricola-agraria como Ingeniero especializado en la Protección de Cultivos y en la Concentración Parcelaria, tal incorporación madura al mundo jurídico correspondió y coincidió con la "brillante época" del renombrado cambio socio-político español. Desde tal ámbito tuve ocasión de aprender gran parte de lo poco que conozco, impartido por la entonces élite jurrídica y empresarial de los años 70-79 del País, donde llegué a realizar mis primeros pinitos-jurídicos acompañado de su liderazgo, con la particularidad de que no me centré en lo puramente académico sino que pude compartirlo con la práctica real del mundo socio-económico y político.
  • Fue mucho más tarde cuando pude alcanzar otras cotas del saber, más sutiles y rigurosas, también de la mano de académicos buenos conocedores que intentaron encauzar mi desordena inquietud por el saber ,en torno, ahora, del ser humano.
  • Desde este "giro-intelectual" ando entretenido con la tarea inacabable del aprender a saber y en ella intento seguir hasta convencerme de que lo inefable es precisamente aquella cuestión que por serlo me seguirá atrayendo con pasión, desde el íntimo misterio que contiene en sus entrañas.
  • Vuelvo ahora al tema de la PROPUESTA DIALOGICA hecha por quienes como Abellan defienden el pensamiento dialógico  con el que interpretar más acertadamente la realidad, haciendo resaltar las similitudes y diferencias entre lo dialéctico y lo dialógico (en favorable acierto del segundo método), como pone de manifiesto en el trabajo antes citado y en su tesis doctoral.
Aún así tengo especial interés en poner de manifiesto que en materia de LENGUAJE Y DE HABLA no es tan fácil aseverar algunas de las cuestiones que el citado autor Abellán asevera al considerar la importante cuestión de LA PALABRA como distancia originaria y relación. No me resulta tan clara la explicación que aporta al referirse al acumulo en nuestra memoria de la amalgama de significados frutos de las experiencias que se nos ofrecen desde el fondo último llamado mundo.
 
 
No considero este lugar el apropiado para exponer las dudas y contrariedades que se me ofrecen al leer la tesis allí expuesta sobre la formación inicial del lenguaje, las estructuras linguísticas y esquemas mentales, pues difiero fundamentalmente en cuanto al poder de la nocion sin experiencia.

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