jueves, 22 de abril de 2010

Sinonimia

Dijo Flaubert que no existen sinónimos sino palabras justas (Le mot juste). Comparto su idea, sin dejar de reconocer la presunta existencia de algunos sinónimos, o al menos, la presunta intención de expresiones sinónimas. Un ejemplo paradigmático sería el uso de los términos "Desapercibido" y/0 "Inadvertido", realizándolo de modo incorrecto. He ahí el problema, el saber cuándo sea su uso incorrecto, en consideración al contexto en el que se emplee uno u otro de los mismos. Hay quien quiere resolver el tema aplicando a Desapercibido su uso en un contexto subjetivo, al querer indicar con él que alguno no hubiera caido en la cuenta por no apercibirse o no incorporar la idea a que se hace referencia, sin llegar a interiorizar lo que hubiere visto o algo de lo que hubiese tenido conocimiento.Así ,por ejemplo, diría: " Cuando la encontré su tristeza me pasó desapercibida "(es decir: la ví, pero no caí en la cuenta de que ella estaba triste), mientras que debería usarse la palabra Inadvertido (no advertido) en un contexto objetivo, para significar que alguien no fijó su atención, no reparó, en la presencia de un objeto, una persona o un hecho. Así, en el caso antes expuesto, diría: " Pasé inadvertida y no la ví "(es decir, no la ví, ni triste ni alegre; sencillamente no la he visto). Correcto; pero sólo en estos casos o semejantes, porque no sirve para otros en los que la materia o cuestión a la que debamos referir el sustantivo a elegir fuera una ficción (como por ejemplo la creada por el derecho con la figura del "silencio administrativo" cuando se otorgue derecho al administrado a considerar resuelta su petición por el hecho de haber pasado el plazo legal determinado por el derecho administrativo del supuesto de la petición solicitada y demorada), o también en otros casos donde el tema de fondo, la cuestión, corresponda a fenómenos y no a meros hechos (vg. atmosféricos, electrónicos, biológicos, espirituales, emotivos, psicológicos, etc).
Para estos casos yo estimo que hay que buscar otro término preciso (le mot juste, la justa palabra) distinta de las consideradas (desapercibido y/0 inadvertido).Además, esta búsqueda de nuevos términos, es posible y deseable. Sin tener que llegar a rendirse ante la solución académica (Real o no sea la Académica de la Lengua) de emplear sinónimos. Doy la razón a Flaubert. Busque Vd. la palabra ajustada al caso concreto, de modo que sea ella, y no otra parecida, servil, cercana. Busquesé la adecuada, la rigurosa y exacta, la propia del supuesto contemplado, para acertar en la correcta expresión de lo que queramos comunicar o meramente informar.
Nuestro idioma, el español de Castilla, el castellano puro, es muy rico, mucho más de lo que puedase pensar o imaginar. Sobretodo es más rico, por ancestral, que el utilizado por algunas comunidades autónomas en aras de sus tambien venerablemente vetustos fueros e historias.
Sólo es preciso haberlo estudiado, a ser posible en su génesis histórica, habiendo leido a sus clásicos. Es posible distinguir lo contrario de lo opuesto; lo vasto de lo grande y lo amplio, para alcanzar el poder significar lo que se haya ideado en forma de noción primeramente, y más tarde, transformar en concepto, con el que poder terminar la expresión en forma semántica del término buscado.(continuará).

No hay comentarios:

Publicar un comentario