Debe considerarse como el don invisible e inseparable del ser de la persona.
Libertad como afirmación de la persona humana.
Libertad que "se vive" sin necesidad de ser vista.
Entrañablemente vinculada a la responsabilidad al permitir elegir libremente y construir/destruir las posibilidades de la personalidad en su tarea de vivir.
La libertad está también sujeta a ciertas limitaciones y límites:
Quien niegue la libertad, niega con ello la responsabilidad.
Quien reniegue de la libertad, la reconoce pero lo hace con el fin de elegir , en su lugar, la eguridad contra todo riesgo de molestia, o por mero deseo de confort y "bien vivir" sin llegar a tener que asumirla como lo que es, un don y un deber a respetar y saber hacer uso de él.
Algunos optan por considerar en su favor un tipo de libertad absoluta, subordinando a él otros bienes como puedan ser la justicia, la verdad, o el amor, al entenderlos como limitaciones de la libertad.
La libertad debe orientarse por el amor.
El querer amoroso implica un traslado del "yo-íntimo y personal" hacia el "tú ajeno". Viene a ser un traspaso que sobrepasa al mero conocimiento de la otra persona, o también superior a la simple comunicación con el ajeno, como "el otro necesitado" de mí. Porque el traspaso al que se refiere el auténtico amor del otro, implica saber llegar a ser él mismo. De tal modo que en el amor preferencial por el otro. cada uno es en el otro.
Amor significa decir al prójimo: "Quiero que tú seas" ("Volo ut sis"). Nada que ver con el querer al prójimo como algo fáctico, como una vida acabada y definitiva,aceptándolo como algo ya hecho, sino como lo que él siempre ya ha venido y lo seguirá siendo en su existencia a mi alcance.
"Volo ut si" no significa tampoco que "Yo quiero que tu existas sin cambios", sino "Quiero que tu seas", "quiero que tú llegues a ser" más de lo que tú eres aquí y ahora, "quiero que realices tu propia vida". Hasta que de tanto querer transportarme al tú al que quiero, llegue a ser el otro.
Sólo somos, a partir del estar abandonados en un haber recibido. Sólo llegaremos a ser "nosotros mismos", existencialmente, si nos aceptamos como regalados, no intentando obstinadamente "destinarnos" a nosotros mismos, arrancándonos de nuestros propios abismos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario