jueves, 15 de julio de 2010

PENSAR

La esencial función intelectual humana consiste en saber pensar.

Hay diferentes tipos de saberes:

El primero, el más urgente, consiste en encontrar lo preciso para vivir; hallar lo necesario para subsistir.

Le sigue en importancia lo concerniente al negocio de la vida: Saber cómo lograr el placer y la comodidad, esto es, el transcurso plácido y agradable de la propia vida.

Una vez logrado el liberarse del negocio-vital, el hombre se ocupa del negocio del ocio.
El ocio no como un no hacer nada, sino en vacar para lo innecesario y para lo no negocioso. Consiste en la tarea de ir a las cosas por ellas mismas, sabiendo de ellas por sólo lo que ellas son. En el ocio se "admira" el descubrimiento de la ignorancia (es decir de la Ciencia).

Al huir de la ignorancia surge el mito. Este nace en el ocio del descubrimiento de las ciencias.

Con ello nos encontramos con la Filosofía que versa acerca de lo supremo de las cosas y acerca de su entidad, como una ciencia apodíctica del ente en cuanto tal. Es pues la suprema de las sabidurías.

La Filosofía es un modo de actividad humana.

Al señalar que es una ciencia apodíctica queremos indicar que trata de lo demostrable, lo que no admite contradicción, lo convicente, lo irrefutable, lo incontrovertible e innegable, lo decisivo. Tal es el juicio apodíctico de la filosofía.
En todo esto consiste el saber pensar acertadamente.

1 comentario:

  1. Hay que aprender a entender correctamente las palabras del discurso percibiéndolas como realmente se manifiestan y desde el impulso de la fuerza con que nos quieren expresar su verdadero y complejo sentido.

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